La Bella EcoAldea

PRESENTACIÓN

OFRENDAS PARA LA MADRE TIERRA

Q’ERO RUNA – PERÚ – CHILE – ARGENTINA

whipala

“ Una profecía andina, custodiada y guardada por la Nación Q’ero, dice que estos rituales y sus formas tradicionales de relacionarse con los dadores de vida, son la medicina, el destino; que necesitamos para vivir en armonía con la naturaleza y restablecer el equilibrio entre el ser humano y la Madre Tierra.”


NACIÓN Q’ERO

La nación Q’ero es uno de los pueblos antiguos del Tawantisuyo, que viven en la región del Antisuyo. El 21 de noviembre del 2007, la cultura del pueblo de Q’ero fue declarada patrimonio cultural de la nación peruana; ésta declaratoria manifiesta que la comunidad de Q’ero ha conservado su identidad a través del tiempo enriqueciendo el acervo cultural del Perú.

El nombre de Q’eros se refiere a los 8 ayllus que hasta los años 50 formaban distintas haciendas en la región de Paucartambo. Actualmente son 5 las comunidades que pertenecen a la Asociación de Comunidades de la Nación Q’eros:

Hatun Q’ero, Q’ero Totorani, Japu, Quico y Marcachea las cuales tienen una población total de 2,139 habitantes.

Los Q’eros, a diferencia del resto de comunidades campesinas, mantienen manifestaciones culturales tradicionales de la época prehispánica , las que se reflejan en la práctica de la religiosidad andina , la alta tecnología agrícola, la artesanía textil, la medicina tradicional, actos rituales, festividades y especialmente su estrecha relación con la tierra y sus montañas. Estas prácticas relacionadas con el pasado histórico han hecho que los Q’eros sean considerados como el último ayllu inca. Sus sabios ancianos atribuyen que el hecho de que sobrevivieran a la conquista española se debe a la protección que les han brindado las montañas sagradas, sus APUS.

Durante años los Q’eros se mantuvieron alejados de la avalancha del progreso y la occidentalización; pero, sin embargo, poseen una organización comunal dinámica que se manifiesta en una suerte de dicotomía de “adaptación-resistencia”, lo que significa que han asimilado estratégicamente todo aquello que es útil y conservan lo tradicional adaptándolo a los cambios.

 

OFRENDA A LA MADRE TIERRA

Se conoció a esta celebración con el nombre de “pago a la tierra”, “haywasqa”, corpachada “alcance” o “convido”, activi dad de la reciprocidad entre el mundo material y el mundo espiritual, del ser humano y la naturaleza. Hoy en día perdura y cobra mayor valor e importancia, no solo en los quechuas o aymaras del altiplano, sino en sociedades urbanas, que día a día conocen más acerca de la profundidad de este ritual, parte de una manera y forma de vida.

Las ofrendas a la madre tierra tienen como origen fundamental la relación entre el hombre andino y la madre tierra o Pachamama. La ofrenda es una manera en la cual el hombre devuelve a la Pachamama lo que ha sacado y ha recibido de ella. El propósito primordial es el restablecimiento de la reciprocidad entre el ser humano y la naturaleza. Con la ofrenda pedimos permisos a la Madre Tierra para poder abrirla y devolver sus frutos.

La ceremonia de ofrenda a la Madre Tierra es un acto de reciprocidad cósmica, “Ayni”, es la realización de la justicia universal y cósmica, el cumplimiento de un deber mutuo.

En la relación que tenemos con todo lo que nos rodea, es importante este acto responsable lleno de amor y conciencia que mantiene el equilibrio en los sistemas naturales, sociales y espirituales de nuestra existencia.

Para el hombre y la mujer andina las ofrendas tienen un sentido de reconciliación a través de la reciprocidad con las fuerzas espirituales con el fin de evitar desequilibrios innecesarios, causado por nuestros actos inconscientes y carentes de reciprocidad, propias del espacio y tiempo en que vivimos los seres humanos (Kay-Pacha).

El encargado de realizar la ceremonia mágica es el “paqo”, “pampamisayoc”, “altomisayoq” o “yatiri”, quienes tienen comunicación con el mundo de los espíritus, una relación con los Apus, Cochas y guardianes de los lugares.

Luego de pedir permiso a la pachamama, tiende una “mesada” (una manta adornada con flores y velas sobre el piso), entre oraciones, los presentes peticionan deseos con mucha fe a la madre tierra, mientras el pampamisayoc invoca a los apus, deidades de las montañas sagradas a fin de llamar su atención para ser atendidos en sus peticiones.

No hay que dejar en segundo plano los rituales realizados por los antiguas culturas altiplánicas, pues como todo ritual, se está tratando con la energía espiritual que hacen de esto especial y de gran poder, no en vano se desarrollaron grandes culturas que consideran sagrados dichos actos, y hasta la actualidad perdura dichos rituales, que engrandecen la cultura andina, y al mismo tiempo dan más respuestas para la vida de la gente.


La ofrenda será entregada por

Marcelino Huaman Capaq
Ayllu Hapu Yanaruma.
Pampamisayoc


Se sugiere una contribución de 5.000 pesos para apoyar el abuelo y por la bendición que se recibe, para ayudar a cubrir los gastos relacionados con el viaje al sur.

Para información completa, descargue la invitación en formato PDF

2 Comments

  • Amada Egaña dice:

    Hola Carlos y tod@s l@s bell@s de la Bella !
    Quisiera participar de esta maravillosa ofrenda a la Pachamama, ritual sagrado, soy de Valpo. y quisiera entonces saber si es posible ALOJAR con ustedes en esos días de AGOSTO y por supuesto que me informen del valor que eso tendría…

    Espero con alegría su respuesta!

    IN LA KE´CH , BEN-DICIONES..
    Amada

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